¿Te suena eso de «es que yo soy muy mala para los números»? Lo escucho todo el tiempo de mujeres que llevan quince años administrando una casa: priorizando, negociando, estirando el presupuesto, anticipando el mes que viene. Es decir, mujeres que hacen exactamente lo que hay que hacer para invertir bien. Y aun así están convencidas de que ese mundo no es para ellas.
Amigas, las mujeres ahorramos mejor que los hombres. Somos más constantes, más disciplinadas y con todo y eso llegamos al retiro con un tercio menos de dinero que ellos.
Y no lo digo yo, lo dice Bloomberg, Yahoo Finance, Morningstar y decenas de estudios sobre ahorros, inversiones y género.
Ahorrar y hacer crecer tu dinero no son lo mismo. Claro que el ahorro es indispensable. Tu fondo de emergencia va ahí, en una cuenta accesible 24/7 para cualquier eventualidad que se presente en el día a día. Pero el dinero quieto en el banco no crece. La inflación se lo va comiendo poco a poco. Por eso, todo lo que quieres para tu futuro, tienes que invertirlo.
Mira la diferencia con números, que es como mejor se entiende:
Apartas $100 al mes durante 20 años. Si los dejas en una cuenta de ahorro, al final tienes tus $24.000. Los mismos que pusiste. Esos mismos $100 mensuales invertidos, con el interés compuesto trabajando, se convierten en más de $75.000 en la misma cantidad de tiempo. Pusiste lo mismo. La diferencia son $51.000 que dejaste de ganar por no dar el segundo paso a invertir.
A los hombres les enseñaron a hacer dinero e invertirlo, mientras a nosotras a administrar la casa. Pero la realidad es que las mujeres vivimos más años que los hombres; ganamos menos, invertimos menos, y necesitamos que el dinero nos alcance durante más tiempo. Así de cruda es la realidad.
Entonces, qué vas a hacer:
Comienza por tener un presupuesto que te ayude a salir deudas y tener un fondo de emergencia de tres a seis meses.
Después empieza a invertir , aunque sea con poco. Hoy abres una cuenta desde el celular y compras tu primer ETF con $5. Ya no hay mínimos. Así que no hay excusa.
Deja de esperar a sentirte experta porque no vas a amanecer un día sintiéndote lista. La confianza llega después de empezar, nunca antes.
Tener dinero es tener opciones. Es poder decidir cómo quieres vivir cada etapa de tu vida, incluida la última.
Ya sabes ahorrar. Ya sabes hacer rendir el dinero. Lo único que falta es el siguiente paso: INVERTIR.
Hay muchos libros, cursos, talleres que te enseñan como hacerlo paso a paso. Si te animas, ingresa a este link para comenzar.
https://isafinanzas.com/courses/inversiones-en-la-bolsa-americana/
Isa Bermúdez Febres
Psicóloga especializada en finanzas personales